El navegador hasta ahora conocido como Mozilla Firebird (y, anteriormente, como Phoenix), coincidiendo con el lanzamiento de su
nueva versión, vuelve a cambiar de nombre para evitar confusiones con otros proyectos. Parece que, ahora sí,
Firefox es la denominación definitiva.
La versión para Windows trae, en ésta ocasión, un instalador que evitará que sea necesario editar el registro manualmente para hacer funcionar algunos
plug-ins de terceros (como java, por ejemplo) y que ha sido uno de los principales motivos que han hecho que el lanzamiento de esta versión se haya retrasado.
El instalador que utiliza Firefox 0.8 es el que se ha usado siempre para
Mozilla, que tiene un problema, y es que, si el usuario elige la
instalación personalizada y no tiene cuidado al elegir el directorio de instalación, seleccionando uno que no esté vacío, los archivos que haya en ese directorio se borrarán. Esto es una característica del instalador para asegurarle al programa una instalación limpia, sin rastro de versiones anteriores en su directorio de trabajo, pero si se usa descuidadamente puede dar un disgusto. Si se tiene la precaución de preparar una carpeta vacia para instalar el programa no hay ningún problema. Seleccionando la instalación por defecto tampoco hay ninguna posibilidad de perder datos. De todas formas y, aunque la posibilidad de desastre parece remota, se ha estado discutiendo largamente si debía usarse éste instalador, modificarlo, sacar también esta versión sin instalador (descomprimir y listo, como hasta ahora) o crear uno nuevo. Al final, se ha decidido modificar el cuadro de diálogo del instalador, para intentar dejar más claro que es
necesario elegir una carpeta vacia y preparar uno dedicado para la próxima versión, la 0.9, que haga las comprobaciones necesarias para que la pérdida de datos sea imposible (en lugar de como está ahora, que se confía en la decisión del usuario).
Las versiones para Linux y Mac OS X se mantienen en la misma línea que las anteriores, tan sólo es necesario descomprimir el programa y ya está listo para usar.
Como precaución adicional, en cualquiera de las plataformas disponibles, si se dispone de una versión anterior y se desea conservar las preferencias y extensiones instaladas, se recomienda desactivar estas últimas en Firebird antes de arrancar FireFox e ir activandolas en éste de una en una, por si fuese necesario actualizar alguna de ellas.
Las principales mejoras que trae Firefox están en el gestor de
marcadores y en el de descargas (éste muy mejorado) y en varios pequeños detalles que facilitan el uso. Ahora también es posible trabajar desconectado sin necesidad de instalar ninguna extensión adicional (Más información sobre las novedades en las
Release Notes). También se nota que la carga de páginas es aún más rápida. Y el resto de características ya clasicas: navegación por pestañas, bloqueo de
pop-ups y
banners, autodownload, barra de búsquedas integrada... y la protección de la privacidad y la seguridad de versiones anteriores.