Según
OSSecurity mediante un ataque conocido como "
DLL Proxy" todo lo que Internet Explorer envía (contraseñas, números de cuenta...) durante una sesión segura (https://), como es habitual en las conexiones con bancos, medios de pago electrónicos e identificación de acceso a cuentas de correo, puede ser leído y almacenado en
texto plano para ser recuperado por el atacante posteriormente. El resultado sería similar a instalar un
keylogger, pero más cómodo, pues encontrar algo útil entre los registros de un keylogger puede ser una tarea pesada, que se simplificaría enormemente usando este método.
Aunque es
IE el que desde ahora permite
explotar la vulnerabilidad, ésta (conocida como "DLL Injection") existe en todos las versiones del sistema operativo de Microsoft desde Windows 95, como llevan años denunciando en
Nautopia.
En Windows 95, 98,
ME y XP (éste último sólo si se usa
FAT como sistema de archivos) la única forma de evitar este tipo de ataque es usar otro navegador para las transacciones que se lleven a cabo bajo conexión segura.
En Windows NT, 2000, XP (si usa
NTFS como sistema de archivos) y 2003 puede dificultarse el ataque usando una cuenta de usuario distinta de la de administrador para navegar por Internet. Digo dificultar y no imposibilitar, porque podrían usarse otras vulnerabilidades para conseguir privilegios de Administrador o Sistema, por lo que el filtro
ACL que proporciona NTFS no serviría para nada. Lo más seguro es usar otro navegador, si bien la precaución adicional de usar una cuenta sin privilegios para navegar es buena idea.
Microsoft fue informada de la vulnerabilidad (DLL Proxy) en diciembre del año pasado y se ha hecho pública al no haber respuesta del fabricante hasta el momento.